DE HERREROS A CARPINTEROS

Desde los años 50, en Venezuela las urnas se elaboran con láminas metálicas. En Cecosesola, hace 18 años creamos nuestro propio taller metal metálico para fabricar las urnas que garantizaran el abastecimiento de ese componente fundamental de nuestro servicio funerario que ya tiene medio siglo. A la fecha, cerca de 20.000 familias integramos este servicio que protege a más de 140.000 personas en la región centro occidental.

En los últimos meses se ha presentado una grave escasez de láminas metálicas en todo el país. Eso ha ocasionado una situación muy difícil para el sector funerario nacional. Como sabemos, cuando hay escasez comienza a funcionar ese círculo vicioso de aprovechamiento sin medida que llamamos bachaqueo.

Ante esta problemática de escasez nacional de ataúdes, comenzamos a buscar salidas. Una de las cosas que inventamos es que pasamos a producir urnas de madera y de compuesto (MDF) utilizando los mismos herrajes que se empleaban en las urnas metálicas, dice Reinaldo Gómez, de la Instancia Sociales. Como movimiento cooperativo siempre estamos superando las dificultades. Ante la falta de láminas, nos propusimos aprender a hacer las urnas de madera y de esa forma, nunca hemos dejado de prestar el servicio que requiere nuestra comunidad.

Yelitza Valera,  de la misma instancia agrega: también empezamos a dar a conocer el uso de la cremación en lugar del sepelio tradicional. A través de la cremación se usa la urna sólo para el momento de la velación y luego se puede reacondicionar la urna para otra familia, lo cual baja de una manera importante los costos del servicio.

En estos tiempos hiperinflacionarios hemos aprendido a revisar los costos semanalmente. Antes, podíamos proyectar nuestros ingresos y nuestros gastos una vez al año y podíamos dejar igual el aporte semanal funerario por mucho tiempo. Actualmente, debemos llevar el pulso de nuestra ego se puede reacondicionar la urna para otra familia, lo cual baja de una manera importante los costos del servicio. Actualmente, debemos llevar el pulso de nuestra actividad constantemente para no descapitalizarnos y poder mantener la calidad del servicio.

Es por ello que este año nos aumentamos el aporte semanal para el servicio funerario cooperativo de Bs 2.000  a Bs 20.000  de la semana 7 hasta la semana 13. De la semana 14 a la 18 cuesta Bs 40.000  y de la semana 19 en adelante costará Bs 50.000  hasta que tengamos que ajustar nuevamente.

Al cancelar este aporte semanal de Bs 50.000  estamos protegiendo a nueve miembros de nuestra familia: el asociado y 8 parientes. Por eso, este monto sigue siendo muy económico tomando en cuenta que, a la fecha de hoy, el precio de un solo servicio funerario ronda los 40 millones de bolívares.