Visitar una escuela pública en las afueras de Río de Janeiro y ser invitados a participar en una sesión de filosofía con niños y niñas entre 9 y 12 años es realmente un privilegio. 

Fuimos invitados por la Profesora Vanise, integrante del Núcleo de Estudios de Filosofías e infancias de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ), coordinado por Walter Kohan. Ella es docente de la Escuela Municipal Joaquim Da Silva P. en Duque de Caxias. 

Es una escuela pequeña que refleja mucho amor: muy limpia, con carteleras hermosas en casi todas las paredes y muchas plantas en pequeños materos. Con un personal, que a pesar de que tiene 27 días de retraso en el cobro de sus salarios, se muestra orgulloso y preocupado por su trabajo con 150 niñ@s en la mañana y otros 150 en la tarde.

La sesión del día fue convocada para conocer cómo es eso de trabajar en una cooperativa.

La profesora Vanise, a quien los niños llaman cariñosamente Tía, nos presenta y asoma algunas informaciones para enmarcar la conversación. Saca una pelota de peluche que van pasando de mano en mano según quién quiere hablar y los demás deben escuchar y pedirla cuando van a participar. De una forma por demás espontánea llueven preguntas sobre nuestro trabajo en la cooperativa. Luego nos invitan a nosotr@s, de Cecosesola, también a realizar preguntas. Convirtiendose un una maravillosa conversación que descibimos a continuación:  

Les preguntamos; ¿Qué es la filosofía para ustedes?

Como cinco levantan las manos a la vez. El primero dice con toda naturalidad: la filosofía es pensar sobre las cosas y conversar. La filosofía tiene que ver con las cosas invisibles.

Otro agrega: Me gusta la filosofía porque aquí conversamos cosas bonitas y tenemos libertad para pensar.
Otro dice: Aquí conversamos en armonía, es muy bonito.
Aquí nos dedicamos a pensar. Allá afuera no se piensa. Allá la gente pelea y no se entiende.

A mi, añade otro, el juego que más me gusta es cuando llegamos al salón y cada uno dice la primera idea que se le ocurre. No importa lo que uno piense, todos lo escuchamos con atención.

Recuerdan un día que analizaron el poema “El niño que cargaba agua con un colador” de Manuel de Barros y uno dice: la filosofía es también como la poesía porque podemos jugar con la imaginación.

Cuando les expresamos que nuestra cooperativa es como una escuela, un niño pregunta:

¿Y también hacen filosofía allá?

-Si hacemos filosofía también porque nos sentamos asi como ustedes en un círculo y reflexionamos sobre las cosas que nos pasan. Y vamos construyendo armonía entre nosotros y vamos descubriendo lo invisible.    

Otro niño pregunta: ¿y en tu escuela tienen clases de educación física?

-Si, casi. Porque hacemos mucho ejercicio. Tenemos que cargar muchos sacos de verduras y bultos de productos que vendemos en nuestros mercados…

Agregamos: también tenemos un centro recreativo donde tenemos una piscina que hicimos con el esfuerzo de todos.

Pregunta una de las niñas más grandes: ¿Y todos se pueden bañar allí?

Si. Qué óptimo!!! Yo quiero ir!!!