Conocimos a nuestra amiga y compañera de camino Silke Helfrich en el año 2012 durante un Seminario Continental de la Fundación Rosa Luxemburg en Ciudad de México.

Y como era ella, atenta, perceptiva, dinámica, captó muy pronto el proceso de Cecosesola en su significado y su alcance transformador.

Igualmente nosotr@s nos dimos cuenta de su personalidad comprometida, tenaz e impulsadora de lo que a partir de entonces comenzamos a entender como el proyecto de vida de «Los Comunes» que en su visión va mucho más allá de los Bienes Comunes, incluyendo la transformación de muchas relaciones moldeadas por la civilización depredadora que impera.

Nos encantó en Silke, por una parte su incansable vocación y permanentes iniciativas, a la vez, una tranquilidad empática al momento de escuchar.

Cuando nos visitó en Barquisimeto por pocos días, expresó en la entrevista de nuestro programa radial Compartiendo, su apreciación de Cecosesola como una realidad «Omni-Commons». Con esto quiso dar por entender, al igual que en su libro ‘Libres, dignos, vivos’ que para ella, Cecosesola vive uno de los procesos más completos en el mundo de «Los Comunes.»

Hoy recordamos con amor a Silke una Cecosesolera apasionada, nacida en Alemania, que nos acompañaba y estimulaba permanentemente, además nos comprometía y nos continúa comprometiendo para seguir profundizando cada vez más nuestro proceso. En nuestras memoria sus palabras de despedida, luego de su visita en el año 2016 al decirnos «¡Gracias por compartir su camino! Y gracias por caminarlo.»

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