Muchas personas que nos visitan se sorprenden como es que, entre tantas personas (más de 1.600) que conformamos la red, llegamos tan frecuentemente a compartir criterios y a tomar decisiones consensuales aun, en ocasiones, sin necesidad de reunirnos.
Cuando gravitamos en lo que piensa o en lo que cree cada uno de nosotros, se hacen muy difíciles los consensos. Fácilmente se cae en discusiones interminables sobre qué es lo verdadero o qué es lo correcto. Se propicia la competencia sobre quién tiene la razón.
La clave para trascender estas relaciones de competencia se encuentra en ir poniendo el énfasis en la construcción de relaciones de confianza, internalizando fundamentos compartidos como la transparencia, la responsabilidad, la equidad, la solidaridad, el cuido mutuo y … pare de contar.
De manera que nuestros criterios y decisiones van siendo consensuales en cuanto guardan coherencia con estos fundamentos.
Por ejemplo, el hecho de que existen bonos por hijos, es decir que los compañeros y compañeras con niños pequeños reciben un monto adicional al ingreso que recibimos los demás, nace del deseo de ir construyendo equidad. El no tomar en cuenta los gastos adicionales que implica crear una familia, sería sumamente injusto e incoherente con nuestros fundamentos. Si en algún momento, alguien planteara que todos recibiéramos el mismo ingreso, eliminando el bono por hijos, difícilmente todos estaríamos de acuerdo. Es decir, no lograríamos el consenso.
Así, en vez de vivir dentro de las separaciones que marcan nuestras opiniones individuales, nos abrimos a un “Nosotros” que se fortalece y se nutre de las relaciones que vamos cultivando, de nuestro comportamiento basado en nuestros fundamentos. Principios básicos para ir construyendo esas relaciones de confianza tan importantes para poder gestionar nuestras actividades sin líneas de mando.
Así, nos ahorramos el desgaste de energía que se deriva de la confrontación, y entonces el compartir diario deviene en un disfrute.
Un elemento básico para que se haga cada vez más fluido la toma de decisiones por consenso, es el deseo de lograrlo. Estar dispuestos a llegar a acuerdos de esa manera, se va convirtiendo en una cultura organizacional.
Nota: Este artículo fue escrito, para la columna “Transitando nuevos senderos ” del portal https://desinformemonos.org/