Construyendo nuestra
autonomía financiera.

A comienzos de la década de los 90 comenzamos a crear el fondo de financiamiento de la red Cecosesola. En ese momento, veníamos administrando un fondo cedido por el gobierno para financiar pequeños emprendimientos cooperativos. Sin embargo, cada vez más fueron llegando presiones para ajustarnos a normas gubernamentales en cuanto a los intereses a cobrar, así como a obligarnos a financiar emprendimientos no cooperativos que buscaban fines netamente económicos.

Esto nos llevó a tomar la decisión de devolver el dinero cedido e iniciar nuestro propio fondo de financiamiento. En reuniones de la red estipulamos cuanto aportaríamos cada cooperativa según las actividades desarrolladas por cada entidad y sus volúmenes de operaciones dentro de la red. Las ferias grandes de Cecosesola aportamos el capital inicial. En cerca de 30 años, a través de nuestro fondo nos hemos financiado la construcción de galpones, la adquisición de tractores y camiones, la compra de tierras y sistemas de riego, así como capital de trabajo. Los préstamos los aprobamos por consenso entre los integrantes de la red. El aval para tener acceso a los créditos se basa en la consecuencia que hayamos mostrado cada cooperativa con nuestros fundamentos de transparencia, responsabilidad, equidad y solidaridad. Todos los préstamos otorgados se han recuperado oportunamente.

Es de destacar que, en la época que iniciamos el fondo, Cecosesola todavía tenía pendiente por cancelar la mayor parte de la deuda de 7 millones de dólares dejada por la experiencia del Servicio Cooperativo de Transporte. Aun así, en esa misma década de los 90, nos solo devolvimos un dinero cedido por el gobierno, sino que también rechazamos dos ofertas millonarias de fondos de parte del gobierno local. Habíamos aprendido a valorizar el papel que juega, en nuestro proceso educativo, el esfuerzo propio en generar nuestros recursos. Además, teníamos plena confianza en nuestra capacidad productiva.

Esta confianza nos llevó, a comienzos de siglo, a autofinanciar la construcción de nuestro Centro Integral Cooperativo de Salud. Una edificación valorada en cerca de 3 millones de dólares. Logramos reunir el dinero necesario en un lapso de seis años. Al ir avanzando la construcción, íbamos produciendo los recursos necesarios. Las tres ferias grandes aportamos una parte importante de los excedentes producidos. El restante provino de la venta de bebidas en nuestros mercados, del vuelto que dejábamos al utilizar los servicios de red, de la venta de ropa, de préstamos de las cooperativas de la red y pare de contar. Ante cualquier coyuntura paríamos la solución.

Así de simple, así de complejo