El Viaje Ecológico de Cecosesola: ¿hacia una sola convivencia?

La siembra y cosecha de hortalizas orgánicas, libres de sustancias químicas de la parcela de Las Lajitas de la Cooperativa La Alianza, en la zona alta del estado Lara, ha sido parte integral desde hace muchos años de nuestra red de mercados cooperativos.

Recordamos con cariño, un espacio que construimos en uno de nuestros mercados cooperativos, con adobes y tejas reusadas que se mantuvo por varios años, para distribuir unas 40 cestas de estas hortalizas y plantas medicinales orgánicas, producidas por Las Lajitas y que además se convirtió en un espacio de conversación y encuentro comunitario.

Para el año 2000, en nuestra granja comunitaria también iniciamos el proceso de compostar y convertir en abono orgánico las hortalizas sobrantes y descartadas para la venta de nuestras ferias. Otra acción incorporada fue la recolección y reutilización de cartón y plástico en nuestros diferentes espacios.

Si bien el tema del ambiente, continuó presente en la red Cecosesola, el entusiasmo por accionar frente a la situación ambiental y la correspondiente toma de conciencia se convirtieron con el transcurrir del tiempo en una rutina, como sucede algunas veces luego de un primer “fogonazo”. Para cambiar esta realidad, han sido fundamentales diversos intercambios, con personas que nos han motivado e inspirado a seguir profundizando estas reflexiones y las acciones correspondientes. Fruto de estas reflexiones, renunciamos a la utilización de vasos y cubiertos desechables, así como a la venta anual de DOS MILLONES Y MEDIO de bolsas plásticas nuevas, sustituyéndolas por una propuesta de sacos reutilizables, promoviendo una mayor consciencia sobre el daño que causa el plástico a nuestra Madre Tierra.

El intercambio de dos compañer@s con comunas alemanas amigas en el año 2019, los alumbró sobre la importancia del uso de las bicicletas. Esto nos llevó a organizar durante casi tres años “Bicicletadas por la Vida” cada último domingo del mes en nuestra ciudad de Barquisimeto, lo cual reavivó el deseo por el cuidado del ambiente y resultó de allí que surgiera el equipo, “Somos Naturaleza”.

Al poco tiempo, motivados por dos Talleres con el tema de la Transición Energética, realizamos la instalación de 8 paneles solares en el techo de nuestro hospital cooperativo. Surten la energía para la iluminación del tercer piso de ese centro de salud.

Nos acompaña el deseo de seguir motivando el fortalecimiento de nuestro compromiso para ir construyendo una relación más cercana, empática y equitativa, en medio de un cambio climático, que en la actualidad da la impresión de que se está convirtiendo en un callejón sin salida para los seres vivos y no-vivos. O, para expresarlo con las palabras del precursor de una ecología cultural Leonardo Boff: “O nos salvamos todos o perecemos todos.”

Es así que, en agosto del 2025, compartimos el Primer Encuentro de Experiencias Ecológicas de la Red Cecosesola, en la que participamos más de 130 personas. Durante la jornada se destacaron las prácticas agroecológicas aplicadas en los cultivos de Las Lajitas, así como la producción y uso del abono líquido. Se mostró el avance del laboratorio de Bojó, con el Hongo Trichoderma para el control de plagas. También, se compartió la experiencia de la Cooperativa 8 de Marzo, dedicada al cultivo de café orgánico. Estas experiencias están ubicadas en el municipio Andrés Eloy Blanco, del estado Lara. Desde la Granja de Cecosesola, ubicada al norte de Barquisimeto, se mostró la elaboración del abono sólido, la arborización con alrededor de 400 ejemplares y la producción de plántulas con bio insumos propios, entre otras.

Una acción que nos llena de ilusión, es un techo hecho con botellas recicladas que dará sombra al área del parque infantil de la granja comunitaria. Un símbolo de coherencia entre palabra y acción, y un gesto de amor hacia las futuras generaciones.

De esta manera, en nuestras reuniones se comienzan a introducir con mayor fuerza, las reflexiones sobre si la Naturaleza es un ser, o un “otro” separado de la humanidad o si podemos construir una relación empática, mostrándonos, desde ese lado amoroso, que la Naturaleza y la Humanidad constituimos “una sola” convivencia.

Otra pregunta que resulta de tales reflexiones es: ¿Cuál es mi compromiso con el Ambiente del cual formo parte y si lo que hago es suficiente para aportar ese “medio grano de arena” a una convivencia de justicia climática? Este fue el tema del taller que realizamos en octubre de este año con la facilitación de la compañera Liliana Buitriago, de la Plataforma latinoamericana y del caribe por la Justicia Climática.

Cada vez más vamos descubriendo que la acción ambiental es un compromiso ético por la vida que resulta ineludible. Sin embargo, parece importante expresar que, en muchas partes del mundo, las propuestas ambientales partieron de un “Debemos…” y dejaron a un lado la formulación de propuestas atractivas que motiven y entusiasmen, las cuales nos parecen otro ingrediente fundamental para poder generar cambios.

Nota: Este artículo fue escrito, para la columna “Transitando nuevos senderos ” del portal https://desinformemonos.org/

Scroll to Top