Algunas impresiones del Profesor brasileño Francisco Estevao Cota, sobre su estadía con Cecosesola en Septiembre 2025.
Con el propósito de vivir plenamente la experiencia Cecosesola, no había un guion ni una pregunta específica, ni muchas expectativas. La propuesta consistía en disfrutar de los días con apertura y receptividad a las vivencias que se presentaban espontáneamente.
Aunque ya había leído y escuchado mucho sobre Cecosesola, me sentía inmerso en un mundo de novedades, con preguntas que se multiplicaban y, hacia el final, queda esa agradable sensación de que el tiempo no fue suficiente.
En ciertos momentos tuve la sensación de que Cecosesola no es algo que deba entenderse, sino que vivirse y experimentarse. En parte, esto fue mi práctica durante estos días viviendo Cecosesola desde el 2 al 28 de septiembre de 2025 y, por lo tanto, comprendiendo un poco más de su historia. Dado su dinamismo, ella supera nuestra propia comprensión de la organización, en el sentido de que estaríamos mirando a un objeto, intentando comprenderlo, pero cuando lo enfocamos, ya no estaría más allí.
Me habían comentado que Cecosesola es un «organismo vivo», debido a su dinámica y forma orgánica de gestión. Pero, ¿cómo ésta se manifiesta y cómo podemos entenderla un poco mejor? A partir de este fundamento, es importante también percibir a Cecosesola como Escuela con formación permanente de adolescentes, con incorporación de trabajadores asociados jóvenes, familiares o conocidos. Esto evitaría que sus mentes se conformen al sistema individualista, fomentando el desarrollo de valores como la solidaridad y la responsabilidad, además de desarrollar las habilidades inherentes a las diversas actividades laborales.
Siendo una comunidad, Cecosesola es solidaria con los más necesitados, ofreciendo productos esenciales con una estrategia de precios justos para la comunidad.
Y no es una estrategia para atender a los más necesitados, es la manera de ser Cecosesola. Por otro lado, en la perspectiva Cecosesola, esto representa un ahorro para esta clase desfavorecida.
Partiendo de que este enfoque de redistribución del ingreso, que sería función del Estado, es una práctica inherente a Cecosesola, la organización puede ser percibida como una Nación. Por lo tanto, para comprender mejor a Cecosesola, esta podría imaginarse como compuesta por dos ideas integradas: la de Escuela y la de Nación.
Al configurarse como una escuela, esta experiencia representa también una oportunidad de continuidad. Al formar parte de Cecosesola, se desarrolla un sentimiento de pertenencia, responsabilidad y compromiso, integrándose a esta nación interconectada por el trabajo colectivo.
El contrato del trabajador asociado en Cecosesola se basa en un valor de uso, de un fondo indivisible. Con ello, lo que hay es un sentimiento de inversión continua en la organización, que sería un sentimiento de ser dueño, pero sin un valor de cambio. A partir de este sentimiento de pertenencia, y con él, el deseo de trabajar para el colectivo y de pertenecer a una comunidad más amplia, así la organización se va construyendo y reconstruyendo, pensando en las próximas generaciones.
La experiencia Cecosesola está descrita en diversos libros y vídeos que han publicado, pero aún hay muchos detalles por revelar sobre cómo lograron alcanzar este nivel de madurez. O quizás lo más importante sea ¿qué se puede aprender de esta experiencia? ¿Qué los motiva en esta misión, para mantener la unión en un colectivo mayor, en un sentimiento de pertenencia a una comunidad organizada?
Hay varios factores a considerar al responder esto: hay una historia de sufrimiento y superación, hay un rasgo cristiano que se desdoblaría en un voto de la solidaridad, hay la crisis del país (que los hace reinvertir en la organización) y, hay mucho de Cecosesola, con la formación educativa y la autogestión organizacional, que los hace mantenerse unidos y en constante desarrollo, como escuela y como nación, en una dinámica de fortalecer la organización, de tener no sólo un fondo indivisible, sino también algo simbólico, de trabajar para una comunidad más amplia.
En esta política de ser Cecosesola, de mantener esta esencia, sin ánimo de lucro, teniendo en cuenta la realidad de nuestro entorno, las necesidades de la red en su conjunto, así como del resto de la comunidad, juegan un papel central. No es una cooperativa enfocada en producir excedentes para sus socios y su desarrollo económico. Cecosesola de esta manera actúa como una nación, siendo una balanza mediadora que busca ser justa con la comunidad, los agricultores y los trabajadores asociados, y así busca equilibrar costos, precios de venta y anticipos, pero también fortaleciendo su fondo indivisible.
Cuando hago estas reflexiones sobre Cecosesola, tengo cierto cuidado y, a veces, cierto temor de estar interfiriendo en ese ambiente, como si estuviera contaminando la forma de vida de Cecosesola. Y que tal vez sea un lugar para acompañar, vivir y aprender, de investigar y no intervenir. Pero si son lo suficientemente maduros, porque ingenuos no son, no se puede tener este temor. Que mantengan la unión y desarrollo ante los desafíos, porque: ¡si Cecosesola deja de ser una comunidad, deja de existir!
Francisco Estevao Cota: Profesor del Departamento de Ingeniería de Producción de la Universidad Federal de Espiritu Santo, Brasil
Nota: Este artículo fue escrito, para la columna “Transitando nuevos senderos ” del portal https://desinformemonos.org/