CON LA FUERZA DEL AMOR…

En la Red Cecosesola, desde hace más de 58 años hemos venido construyendo una organización donde no se pregunta por creencias religiosas o ideologías partidistas y no se trabaja para ganar dinero o para el provecho individual, sino para ir resolviendo colectivamente necesidades comunes. En esa construcción continua, en medio de muchas dificultades, vamos reflexionando sobre nuestro hacer, vamos creando relaciones de confianza, para ir dejando de ser individualistas y ayudarnos a crecer juntos como personas responsables, transparentes,  solidarias…

Es un espacio de participación muy diverso: hombres y mujeres de diferentes edades, de diferentes niveles de formación académica, algunos sin ninguna o muy poca escolaridad, del medio urbano o de los sectores rurales.

Vamos aprendiendo a trabajar sin jefes, sin líneas jerárquicas, sin votaciones, construyendo consensos. Intentando crear la posibilidad de que cada persona haga su mejor esfuerzo y pueda ir siendo su mejor versión de ella misma.

Un elemento muy importante de nuestra red es que el contenido de nuestras reuniones se sustenta en reflexionar sobre nuestra práctica cotidiana. No se basa en tal o cual teoría. No hablamos de un DEBER SER. No discutimos sobre los pensamientos de cada uno. Si entramos en el área del pensamiento individual, no nos pondríamos de acuerdo ¡nunca! Porque resulta que cada uno ve el mundo según su historia personal, desde su propia biología. No existe una realidad única objetiva. Y esto ha sido comprobado científicamente.

Lo demostró en los laboratorios de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Masachussets (MIT) en los Estados Unidos, el biólogo chileno Humberto Maturana.
Algo insólito: Estudiando el ojo de las ranas y la organización de
las células, Maturana descubrió que el mundo no existe afuera como
una realidad objetiva. Cada ser vivo lo capta de diferente manera.
Partiendo de esta realidad biológica, realmente no tiene sentido el decir:
yo tengo la razón y tu no.

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La conversación es: yo veo la situación de esta manera. ¿Cómo la
ves tu?
Cuando somos capaces de reconocer que cada uno de nosotros tiene
una parte de la realidad, empezamos a respetarnos, a dialogar y eso es
el amor. Y sin amor no hay comunidad.
A través de experiencias -a veces muy dolorosas- en Cecosesola fuimos
descubriendo que las confrontaciones, el dividir el mundo entre amigos
y enemigos, nos coloca en la lógica patriarcal. Donde unas personas
tienen la razón y la voz y las otras deben obedecer y callar.
En Cecosesola, tenemos muchos años promoviendo el diálogo y el
respeto entre todas las personas. Entre quienes integramos
directamente la red y con las demás personas que se acercan a nosotros
a través de las múltiples actividades que desarrollamos. Y ese respeto
se extiende a las instituciones públicas o privadas con las cuales nos
relacionamos. Y también al resto de la naturaleza, al planeta que es
nuestra casa común. No es fácil. Es un camino lleno de tropiezos.
Tenemos que aprender a dejar los egos a un lado. Reconocer que nos
equivocamos y aprender de nuestros errores. Pero…allí están los
resultados que asombran a muchos.
Por eso en el año 2022, desde Suecia, la fundación Right Livelihood
Award, nos otorgó el PREMIO NOBEL ALTERNATIVO: por crear otra
manera de concebir y vivir la organización comunitaria.
Cuando amamos, nos damos cuenta de que podemos -poco a poco- con
paciencia, con perseverancia, lograr cosas casi increíbles: organizar un
fondo de protección funeraria integrado por 28.000 familias, atender al
año más de 250.000 personas en servicios cooperativos de salud, reunir
trescientos cincuenta hombres y mujeres agricultores que producen
colectivamente para abastecer cada semana más de 100 mil familias de
Barquisimeto…
Todo eso se ha logrado con la fuerza del amor… Porque realmente, con
amor ¡OTRO MUNDO MEJOR SI ES POSIBLE!

Nota: Este artículo fue escrito, para la columna “Transitando nuevos senderos ” del portal https://desinformemonos.org/

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